10 maneras de preparar huevos

En la nevera siempre hay un cartón de huevos. Repasa con nosotras 10 recetas fáciles para dar salida a esos huevos, desde tortillas a arroz a la cubana

10 maneras de preparar huevos

Seguro que en vuestras neveras nunca falta un cartón de huevos y es que son muchas las comidas que necesitan de este ingrediente casi indispensable en toda cocina. Es por eso que hoy queremos hacer un repaso a diez maneras clásicas de preparar los huevos, y es que nos parece indispensable asentar las bases: tortillas, huevos cocidos, huevos rotos... ¡Que viva la cocina de la abuela!

Huevos fritos

Era inevitable comenzar por aquí. En abundante aceite caliente, rompemos un huevo (con cuidado de no romper su yema) y vamos echando aceite por encima hasta que está hecho (y un poco de sal en la yema). El punto exacto para sacarlo depende de las personas: las hay que disfrutan con una clara semilíquida y otros que lo que quieren son puntillitas bien tostadas. Al gusto de cada cual.

Tortilla francesa

La tortilla francesa es un plato muy fácil: bates los huevos, añades un poco de sal y viertes la mezcla en una sartén caliente con unas gotas de aceite y esperas a que cuaje la tortilla (puedes darle la forma de media luna, o la que quieras). Los hay que apuestan por añadir un chorrito de leche o un poco de levadura para que la tortilla quede más esponjosa.

La típica francesa, ya buena de por sí, se convierte en una delicia si jugamos con sus ingredientes: francesas de queso, de jamón, de surimi, de pimiento verde y cebolla, de espinacas… Simplemente mezcla el ingrediente de tu elección con los huevos y viértelo todo junto en la sartén.

Tortilla de patatas

El huevo es uno de los dos elementos fundamentales en la tortilla de patatas, siendo el otro, evidentemente la patata (aunque algunos discutirían que en realidad son tres, y que una tortilla sin cebolla…). Para hacer una buena tortilla de patatas tenemos que trocear patatas (y cebolla) y freírlas (con su sal). Cuando estén en su punto, debemos sacarlas del fuego y mezclarlas con huevos batidos. El mejunje de huevos y patatas (y cebolla) se pone de nuevo en la sartén con un poco de aceite y se espera a que cuaje. Como la tortilla será gorda, tendremos que darle la vuelta para que cuaje por ambos lados, para ello nos ayudaremos de un plato.

Huevos rellenos

Tan fácil como cocer los huevos, partirlos por la mitad y rellenarlos de lo que más te guste: ensaladilla, mezclas de atún con mayonesa y yema, paté…

Huevos rotos

Freímos patatas, chorizos, longanizas, morcillas, bacón, pimientos (lo que más nos guste) y acabamos el plato cubriéndolo de huevos fritos. Al romperlos, la yema se derrama por los demás ingredientes.

Arroz a la cubana

El arroz a la cubana gusta a los niños y los no tan niños. Una vez que hemos cocido el arroz, y hemos preparado una salsa de tomate, el último paso al montar el plato es coronar esa montaña de arroz y tomate frito con un huevo frito cuya yema esté líquida.

Huevos pasados por agua

Típico en muchos desayunos continentales, el huevo pasado por agua, es una forma diferente de cocer el huevo cuyo resultado ha de ser un huevo blando. Sumerge los huevos en agua fría y déjalos cociendo durante tres minutos cuando el agua empiece a hervir. Una vez fuera, pásalos por agua fría.

Huevos revueltos

Bate los huevos ligeramente en un bol (añade sal) y viértelos en una sartén al fuego (lento) en la que previamente hemos echado unas gotas de aceite. No dejes de remover hasta que la textura sea de tu agrado. Los huevos revueltos, al igual que las tortillas, admiten todo tipo de extras como jamón, chorizo, etc.

Huevos Foo Young

De la cocina china nos llega una rica receta que se ha asentado ya en todas partes y que es parecida a nuestras tortillas francesas. A los huevos batidos hemos de añadir apio, cebolla, brotes de soja, carne picada cocida, pechuga de pollo asada, sal y pimienta. Se preparan en la sartén como una tortilla normal y se terminan sirviéndolos con salsa Foo Young (agua, azúcar, soja, caldo de pollo y fécula de maíz).

Huevos a la alemana

Como no podía ser de otra forma, el elemento fundamental de unos huevos a la alemana son las salchichas de Frankfurt. Cuece los huevos, pélalos y reserva para el final. En una olla al fuego haremos una bechamel (derrite mantequilla y añade harina hasta formar una pasta y después leche), a la que daremos un toque especial con mostaza, agua, una pizca de azúcar, pimienta y sal. Ya solo queda introducir los huevos en esta salsa. Sírvelo con unas patatas cocidas y unas salchichas de Frankfurt.

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