Aprender a comer tras la cirugía bariátrica

Tras una cirugía bariiátrica los pacientes tienen que reeducarse en la mesa, sobre todo los primeros meses, que deben cuidar su estómago y aprender a comer

Aprender a comer tras la cirugía bariátrica

Anualmente, unos 4.000 españoles son intervenidos quirúrgicamente para solucionar problemas de obesidad. Tras la cirugía lo más importante es el cambio de actitud ante la comida y la forma de alimentarse. Hay que adquirir estos nuevos hábitos, porque de ellos depende el éxito de la operación.

Con la reducción de estómago, este se queda del tamaño de un huevo, por lo que los alimentos apenas tienen espacios para ser digeridos. Ante esta nueva situación el cambio en los hábitos alimenticios se hace imprescindible y también del estilo de vida.

El hecho de sentarse a la mesa para disfrutar de la comida y compartirla con otros, dejará de ser así durante muchísimo tiempo. El nuevo estómago no tolera muchos alimentos que antes consumía sin problema. Hay que reducir grasas, calorías y también vitaminas y minerales. Es tiempo de comidas de poco volumen, sencillas e hipocalóricas.

Es complicado, al principio, seguir esta nueva dieta, porque se ha de llevar una dieta de entre 800 y 1.200 Kcal. como máximo al día y el volumen de comida es de entre 50 y 100 ml. Lo más normal es que médicos y endocrinos marquen un plan para conseguir la reeducación alimenticia, y éste se resume en tres fases:

  • Administración de líquidos: Zumos diluidos en agua, infusiones, agua de arroz o caldos bajos en grasa. Esta etapa durará unos tres días.
  • Las siguientes 6 semanas serán con una dieta baja en grasa y con muchas proteínas (necesarias para el organismo después de una intervención). Existen productos comerciales que se mezclan con agua y aportan las proteínas y las calorías necesarias.
  • Dos meses después de la operación (en algunos pacientes más tiempo), de comienza con triturados y con alimentos blandos, con el huevo, quesos bajos en grasas, pescado blanco o pollo. En ocasiones estos alimentos, tan necesarios, pueden causar intolerancias, al igual como las verduras, las legumbres o los cereales, por su alto contenido en fibra, tienen dificultad en atravesar el intestino. Las frutas suelen sentar mejor y ayudan al buen funcionamiento del intestino y de la flora bacteriana.

Existen alimentos que durante mucho tiempo pueden causar malestar en los pacientes debido a su gran cantidad de grasa, como los embutidos, los frutos secos, los patés o los quesos grasos. Pueden causar dolores abdominales o gases.

Se desaconseja el consumo de alcohol, ya que no aporta nada más que caloría vacías y además es muy fácil padecer una intoxicación etílica.

Media:
(7/10) 1 voto
Tu nota:
Verduras de octubreMaltitol
Sin comentarios
Desconectado
Desconectado