Verduras de junio

Lo mejor es aprovechar las verduras de temporada: tanto por precio como por sabor, os hablamos de las verduras de junio, para que elijas las que te gusten

Verduras de junio

Judías verdes: Contiene una gran cantidad de agua (90 por ciento), fibra y proteínas. Los hidratos de carbono que aportan son en forma de almidón. Son ideales para dietas de adelgazamiento porque casi no tienen calorías. Además aportan vitaminas A, C, B1, B3, B6, B2, potasio, calcio, hierro, cromo, yodo y ácido fólico, beta-carotenos, animoácidos y antioxidantes. Las principales variedades de judías son: Perona, Elda, Boby, Emerite, y Herradura. La mejor época para consumirlas frescas en desde mayo hasta septiembre. Cuando las compres, mira que su color verde sea vivo, poco granadas, brillantes y que al partirla cruja. Consérvalas en la nevera, dentro de una bolsa con agujeros, aunque se ponen feas enseguida. Puedes lavarlas cortarle las puntas y congelarlas dentro de una bolsa de plástico para consumirlas el resto de año.

Pepino: Contiene mucha agua, carotenos (si se comen con la piel), fibra y vitamina A. Su alta concentración en silicio aporta elasticidad a las células, por lo que ayuda a mantener la piel más joven y el pelo y las uñas más fuertes. Su temporada va desde junio hasta septiembre. Las tres variedades más consumidas son el corto, que es español, el francés y el holandés. Cuando los compres mira que el verde sea muy fuerte, que esté terso si golpes. Aguanta mucho tiempo en la nevera.

Tomates: Aporta bastantes calorías (unas 30 calorías cada 100 gramos), Pero tiene propiedades antioxidantes y es rico en vitamina A y C, B, PP y K, fósforo, hierro, calcio, magnesio, zinc, cobre, potasio, sodio, bioflavonoides y licopeno. Existen muchas variedades de tomate, pero los más apreciados son el valenciano (Mutxamel) y el raf. Cómpralos duros y con vetas verdes para que no se pongas maduros demasiado pronto. Se conservan muy bien en la nevera.

Remolacha: Es rica en ácido fólico, en fibra (tanto soluble como insoluble) y en vitaminas A (las hojas) y C (las raíces), ya que de este vegetal se come todo. La forma y el color de la remolacha depende de su variedad. Las más comunes son las que tienen forma de globo y las italianas, que tienen anillos rosados y se comen crudas. Puedes comprarla fresca o en bote, que está previamente hervida para su conservación. Si la consumes fresca los meses de junio a septiembre son los mejores. Consérvala en la nevera dentro de un bolsa de plástico perforada.

Lechuga: Existen muchas variedades de lechuga, pero todas tienen un alto contenido en agua, por lo que están indicadas para dietas de adelgazamiento. Además contienen fibra, vitamina A, C, potasio, calcio, hierro, cobre, betacarotenos y otros antioxidantes. Alguna de las variedades más utilizadas de lechuga son: Iceberg, Hoja rizada, Romana, Tallo y Roble. Al comprarla mira que las hojas no esté negras ni arrugadas. Dependiendo de la variedad su color verde será diferente y en el caso de la lechuga de roble, sus hojas son de un color marrón rojizo. No la guardes cerca de manzanas, peras o plátanos, ya que estas frutas desprenden etileno en su maduración, lo que hace que las hojas de la lechuga se pudran rápidamente. Dentro de la nevera, en una bolsa de plástico se conservan bastantes días.

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