Vacaciones con hijos

Tener hijos no significa saltarse las vacaciones, sólo adaptarlas un poco a sus necesidades si son muy pequeños. Por ejemplo la montaña es una gran opción

Vacaciones con hijos

Llegan las vacaciones y con ellas el reto de viajar o salir a cualquier parte con tus hijos. No hay que dejar de hacer las cosas que hacías antes de tener un hijo, simplemente has de hacerlas de forma diferente.

A partir de las 2 semanas de vida, el bebé está listo para viajar. Si lo haces en coche debes de tener en cuenta que no le gustarán mucho los trayectos largos, por lo que deberás hacer paradas frecuentes y comprobar si está bien hidratado, que su temperatura sea la adecuada o que lleve el pañal limpio.

Es aconsejable que elijáis un solo destino, que un itinerario con diferentes paradas, ya que los niños están más irritables en vacaciones debido a los cambios de rutinas y de ambiente. Dependiendo del destino que elijas, debes tener en cuenta algunas cosas:

  • Si viajas a la montaña y tu hijo tienen menos de 6 meses, es la mejor opción. Debes tener igual de cuidado con el sol que en los destinos de costa, ya que la piel de los bebés se puede quemar tanto por el sol, como por el reflejo de éste en el agua. Necesitareis una mochila portabebés o una sillita preparada para viajar por la montaña y dar paseos cuando el sol no esté demasiado alto. Las piscinas son un buen aliado, y a los bebés les encanta.
  • Si vas a la playa, debes saber que el horario de asistencia a la playa es limitado, sobre todo si tu hijo tiene menos de 6 meses. El horario recomendado es por las mañanas hasta las 11 y por las tardes a partir de las 17 horas. Antes, los rayos son más peligrosos y la temperatura demasiado alta. De todos modos, debes llevarlo con gorro, y que esté siempre a la sombra. Y lo más importante de todo: beber mucha agua y mantenerlo muy hidratado.

Los bebés pueden bañarse sin problemas a partir de los 6 meses, tanto en la playa como en la piscina. Lo que debes de tener cuidado es que el agua no esté demasiado fría, ni meterlo de golpe (mójale poco a poco los brazos, las piernas y la nuca, para evitar que le de impresión). Después del baño, sécale bien, sobre todo en los pliegues de la piel. Puedes lavarle también los ojos con suero fisiológico para quitar restos de cloro o de sal. La temperatura adecuada es la superior a los 32 grados. Si el agua está más fría no es recomendable que esté dentro más de cinco minutos.

Cuidado con el aire acondicionado. Los cambios de temperatura le afectan mucho más que a los adultos. Durante el día la temperatura mínima ha de ser de 20 grados, y por la noche sobre los 22. Aunque es mejor refrescar primero la habitación y luego apagar el aire acondicionado y mantener la temperatura conforme se caliente el ambiente. Pero si los bebés son muy pequeños, mantenlos tapados o con un suéter finito mientras está en una habitación con aire acondicionado.

Recomendaciones

  • Mantén los horarios de comidas, en la medida de lo posible. Puede ser que tenga menos hambre debido al calor.
  • No le des el biberón frío, porque no es bueno para su digestión. Puedes dárselo a temperatura ambiente.
  • Si le das pecho a tu hijo, procura hidratarte más de lo habitual, porque puede ser que tu hijo mame con más frecuencia debido al calor.
  • A la hora de dormir, puedes colocar la cuna con la misma orientación que en casa, con la misma almohada o con algún juguete especial.
  • A partir de los 10 meses, puedes darle a probar el helado, en pequeñas dosis por si tuviera intolerancia a alguno de sus ingredientes.
  • Protégelos de las picaduras de insectos. Utilizas repelentes apropiados para niños (o puedes prepararlos tú misma con productos naturales), o mosquitera para dormir.

Media:
(7/10) 1 voto
Tu nota:
Algunas curiosidades de las navidades del mundoViajar con niños
Sin comentarios
Desconectado
Desconectado