Las rabietas de los niños

Los niños expresan su disconformidad mediante rabietas o pataletas. Es importante que sepamos tratarles en esos momentos donde ellos no siempre tienen razón

Las rabietas de los niños

Conforme se va haciendo mayor, tiene más genio o es más difícil manejarlo: Es normal. Son cosas de la edad y todos los niños pasan por esta etapa. A partir de los 18 meses los niños se enfadan por cualquier contrariedad. Las rabietas son su forma de expresarlo dadas sus limitaciones en el lenguaje.

Las rabietas de los niños - imagen 2 No hay un motivo concreto que provoque las rabietas de los niños, pero todas terminan igual: El niño grita y llora, se tira al suelo y patalea. Otras veces quieren pegar a sus padres, o tiran objetos al suelo, cualquier cosa sirve para conseguir su propósito que no es otro que expresar su contrariedad y de paso hacer sentir incómodos a sus padres.

El porqué de las rabietas es sencillo. El niño se está haciendo mayor y quiere expresar su opinión y realizar sus deseos más allá de la opinión y el deseo de sus padres. Es la forma de hacer saber que son una persona independiente de los padres que él puede solito y que por supuesto sabe lo que quiere y cuando lo quiere.

Con este comportamiento también expresa su experiencia con la frustración: la que le suponen límites a su comportamiento y a sus exigencias.

Las rabietas de los niños - imagen 3 Los padres tienen que aprender a manejar la situación sin que parezca que obligan al niño a doblegarse a su voluntad. Y es muy importante no ceder en los momentos de "rabia" de los pequeños porque se convertirán en pequeños tiranos hoy, y cuando sean mayores en personas con falta de confianza.

La mejor actitud que pueden adoptar los padres en esta situación es mantenerse tranquilos y serenos, escuchando lo que tienen que decir, pero sin ceder, porque él debe entender que eres tú quien manda y quien toma las decisiones y no él. Y aunque a muchos padres les parezca mentira y prefieran ceder a las rabietas de sus hijos por no verlos llorar, corregirlos es un bien para ellos.

Evita utilizar la fuerza en estos conflictos, es mejor negociar (para los dos). "Cinco minutos más de tele y luego te irás a la cama" o "te compro esa chuchería pero es para mañana". Dile lo que pasará si continúa con su mala conducta y dale la oportunidad de elegir y rectificar. Así harás que se sienta respetado y comprendido y será una persona serena.

En la educación de un hijo es importante encontrar el equilibrio entre el amor, la seguridad, la obediencia, la sanción, la comprensión y la estimulación.

¿Cómo comportarse ante una rabieta?

  • Cuando la rabieta comience, espera un momento a que se le pase. Si estás en casa, llévalo a su habitación (muchas veces las rabietas van en aumento si tienen “público”). Transcurrido un rato, ve a ver si se le ha pasado, y si está más calmado, proponle jugar a algo o hacer algo juntos. Hay que hacerle entender que entiendes sus motivos, pero sin ceder a sus exigencias. Si estás fuera de casa, llévatelo a otro sitio, ha de comprender que ese no es un comportamiento adecuado tampoco en la calle.
  • Si la rabieta no cesa, distráelo, inicia una conversación que no tenga nada que ver o cuéntale algo.

Cuando todo haya pasado, dile cuanto le quieres, al tiempo que le haces saber que le quieres mucho más cuando está así de tranquilo y de bien. Está claro que después de un agotador día de trabajo, lo que menos apetece es tener un enfrentamiento con los hijos, pero educarles y marcarles límites no es quererlos menos, sino más bien al contrario.

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Cómo jugar con tus hijosLos padres y la crianza
1 comentario sobre Las rabietas de los niños
FamilyLindoSevilla
FamilyLindoSevilla Opinó hace más de un año

Que buen artículo, como todos los de esta página. Los leo a diario.

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