Epilepsia

La epilepsia es una enfermedad neuronal que se cura en más del 70 por ciento de los casos y con ella, puede hacerse una vida normal. Conoce qué la causa

Epilepsia

Si no hay nadie en tu familia que la padezca, quizás pienses que es una enfermedad rara, pero al menos 50 millones de personas padecen epilepsia en el mundo.

Es una enfermedad de origen neuronal que afecta al Sistema Nervioso Central. No existe un motivo específico que explique el origen de la enfermedad.

Las crisis son diferentes en cada paciente. Las más conocidas son las convulsivas, pero hay otras como las ausencias (la persona afectada desconecta de su entorno durante un corto periodo) o las mioclónicas (que son sacudidas bruscas, localizadas o generalizadas).

Su origen puede deberse a problemas como una meningitis, un tumor cerebral, alcoholemia o un fuerte golpe en la cabeza, aunque la mayoría de las veces su origen es desconocido. Su aparición es más elevada en ancianos y niños, puede padecerla cualquiera. Otros tipos de epilepsia tienen carácter hereditario.

La enfermedad se cura en más del 70 por ciento de los casos, pero depende de cada paciente. La mayoría de veces se puede llegar a controlar con fármacos que, en ocasiones, pueden dejar de tomarse. En otros casos se requiere cirugía o una dieta cetógena (es una dieta que consiste en la restricción de alimentos ricos en grasas y proteínas o de un aporte insuficiente de alimentos, para que el organismo forme cuerpos cetónicos, que suministran energía extra al corazón y al cerebro en circunstancias excepcionales).

Aunque es una enfermedad bastante aparatosa, se puede llevar una vida normal. Esto se consigue tomando la medicación indicada por el especialista. De hecho es aconsejable salir y hacer una vida normal, sobre todo en el caso de los niños (ir al colegio, hacer deporte, actividades extraescolares...).

¿Qué hacer ante una crisis de epilepsia?

Aunque pueda parecerte eterna, una crisis no suele durar más de tres minutos, y  hay poco que podamos hacer, ya que la crisis empieza y termina por sí sola.

Pero si es recomendable seguir estas instrucciones:

  • Ante todo mantén la calma. Tumba a la persona en el suelo y aparta cualquier objeto con el que pueda golpearse. Evita que se caiga o se golpee la cabeza con el suelo.
  • Gírale hacia un lado la cabeza para facilitarle la respiración.
  • No intentes abrirle la boca ni introducir ningún elemento en ella. Es anatómicamente imposible que se trague la lengua, y el daño que le puedes ocasionar es mayor del que se podría causar ella misma.
  • No intentes sujetarlo para evitar las convulsiones.
  • Permanece a su lado hasta que recobre la conciencia. Al recuperarla puede sufrir dolor muscular, confusión y dolor de cabeza. Pasa al poco rato. Si es joven y quiere dormir, no le dejes sólo mientras descansa.

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TDAH en adolescentesCorrección ocular sin cirugía
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