Cuidados del césped

El césped natural de nuestro jardín necesita unos cuidados especiales cada cierto tiempo. Hablamos de los cuidados básicos del césped: airear y escarificar

Cuidados del césped

El césped natural es muy bonito, pero hay que estar muy pendiente de él si quieres que esté perfecto. No basta con regarlo y cortarlo, necesita algún mimo más.

Airear césped

¿Cómo sabrás si tu césped lo necesita? Es fácil, él te lo hará saber mediante alguna de estas señales:

  • Se forman charcos después de llover o de regarlo.
  • Está débil y le falta vigor.
  • Tiene calvas que no se producen por el roce al pisar.
  • Aparece musgo en las zonas de sombra.
  • Su color verde se vuelve amarronado o amarillento

Por mucho que cuides tu césped, con el tiempo, el riego, nuestro paso o si la tierra es demasiado arcillosa, el suelo se compacta, y el césped no se pude desarrollar como debiera. Esto también favorece la aparición de malas yerbas. Y es que cuando el suelo se compacta, el aire no circula, por lo tanto la tierra no se oxigena. Además el agua no puede penetrar y no llega hasta las raíces.

  • Puedes airear la tierra manualmente, con un palo que se llama sacabocado y que al clavarlo en la tierra saca cilindros de tierra de unos 2 cm de diámetro. Si no quieres gastarte dinero puedes hacerlo con un pincho, haciendo agujeros pero sin sacar tierra, aunque este método es menos efectivo porque para conseguir agujerear necesitas compactar la tierra.
  • También puedes airear la tierra de forma mecánica, mediante herramientas que se acoplan a los tractores de céspedes, aunque esto sólo se utiliza en grandes extensiones. Para extensiones medianas, se acoplan unos rodillos que asientan y nivelan la tierra y llevan púas.

Hay que airear en otoño los céspedes para estación fría y en primavera los de estación es cálida. Una vez cada tres años en suelos normales y anualmente en suelos arcillosos.

Escarificar césped

Es arañar el suelo para eliminar el fieltro, que es una capa que se forma por los restos de raíces, hojas secas y tierra. Hay que eliminarla porque dificulta el riego, la aireación y la fertilización y porque favorece la aparición de hongos.

Se puede realizar de forma manual mediante un rastrillo que araña la superficie y es la mejor opción para superficies pequeñas.

El modo mecánico es mediante una máquina a la que se le acopla un rodillo con cuchillas que corta la capa de fieltro. No daña el césped y es aconsejable para superficies más grandes.

Hay que hacerlo, máximo, cada dos años, aunque depende de la cantidad de fieltro que se acumule. Pero en cualquiera de los dos casos es mejor hacerlo con el césped húmedo y en dos pasadas, una vertical y la otra horizontal. Después hay que retirar todos los restos de hojas y césped que haya quedado suelto, mediante un rastrillo suave o con el cortacésped en modo aspirador. A continuación hay que regar, fertilizar y recebar. También es un buen momento para resembrar si es necesario.

Al finalizar el escarificado, el césped tiene un aspecto feo, pero no te preocupes se recupera rápidamente y además es muy beneficioso para él. Es conveniente hacerlo cuando haya pasado el frío del invierno, por ejemplo en abril, y repetir en otoño si fuese necesario.

Media:
(7/10) 1 voto
Tu nota:
Cuidados del césped, parte 2Jardín ecológico
Sin comentarios
Desconectado
Desconectado