Osteopatía

Aunque la comunidad científica no avala la osteopatía, cada día son más las personas que hablan de su efectividad, ¿en qué consiste exactamente?

Osteopatía

Mediante la Osteopatía se movilizan todas la articulaciones, tendones y ligamentos, y además se relaja la musculatura y se deslizan mejor los planos unos sobre otros. Pero, en realidad ¿qué nos aporta y en qué nos puede beneficiar?

El principio de la Osteopatía se basa en que todo nuestro organismo está conectado a través de una red unitaria por la cual viajan los vasos sanguíneos y el sistema nervioso. A través de la Osteopatía se restaura la movilidad de estos tejidos mediante el masaje del terapeuta, que escucha con sus manos los cambios que se producen en los tejidos.

Esta terapia natural se basa en cinco principios básicos:

  1. La unidad del cuerpo: Aunque todos los sistemas del cuerpo son independiente, están relacionados entre sí. El cuerpo entero se resiente cuando algo falla.
  2. La estructura gobierna las funciones del cuerpo, al tiempo que las funciones mandan sobre la estructura. Todo está en conexión.
  3. La autocuración: La osteopatía tiene la creencia de que todos tenemos en nuestro interior los mecanismos necesarios para curarnos. Aunque para ello necesitamos que todo nuestro cuerpo esté en equilibrio para poder hacer frente a las enfermedades cuando aparezcan.
  4. La ley de la arteria absoluta: La sangre adecuadamente debe llegar a todos los rincones de nuestro cuerpo para poder nutrir y oxigenar nuestro organismo, al tiempo que deshecha lo que no es válido.
  5. La vida es movimiento: Para que los órganos tengan salud y puedan cumplir sus funciones correctamente, necesitan el movimiento adecuado (que se consiguen con la correcta irrigación sanguínea).

La Osteopatía ha demostrado su efectividad en tendinitis, esguinces o cualquier lesión que no aparece en las radiografías o resonancias y que son dolorosas y en ocasiones imposibilitan la actividad normal. Aunque esta terapia no está sólo indicada para traumatismos menores, también está indicada para dolores de espalda, cuello, lumbalgias, mareos de origen cervical, etc.

La medicina convencional rechaza por completo esta práctica, aludiendo que no es posible tratar todas las enfermedades de un mismo modo, ni todos los pacientes pueden ser tratados con el mismo tratamiento, y que para las dolencias de tipo inflamatorio de tendones y músculos, ya existe la fisioterapia. Además, no está demostrado que las estructuras celulares de nuestro cuerpo estén conectadas, ni relacionas unas con otras.

Ninguna revista científica avala esta práctica y además la comunidad científica insiste en la necesidad de hacerse pruebas médicas para determinar cuál es la dolencia y así tratarla de la manera adecuada.

Sea como sea, todas las terapias naturales van ganando terreno y cada vez están más consolidadas entre los que buscan alternativas naturales para las dolencia menores.

Media:
(10/10) 1 voto
Tu nota:
El propóleoRemedios caseros contra resfriados
Sin comentarios
Desconectado
Desconectado