Plantas medicinales

Cada vez más gente apuesta por la fitoterapia, el tratamiento de las enfermedades mediante plantas naturales, para curar pequeñas dolencias. Conoce más

Plantas medicinales

La ciencia que se ocupa de estudiar las plantas medicinales se llama fitoterapia. Aunque parezca que hoy por hoy no se le presta demasiada atención, cada vez más la gente busca alternativas naturales a la medicina convencional.

La fitoterapia utiliza plantas medicinales que, según la tradición, tienen propiedades de sanar ciertas enfermedades. Aunque hay que tener en cuenta las contraindicaciones que puedan tener dichas plantas y los efectos que pueden provocar en nuestro cuerpo.

Existen entre 600 y 700 especies de plantas catalogadas destinadas al consumo humano con el fin de sanar enfermedades, de las cuales se utilizan prácticamente todas sus partes: hojas, tallos, raíces, flores, bulbos, etc., dependiendo de la planta y de la enfermedad a tratar. La principal ventaja que se obtiene de utilizar las plantas frente a los medicamentos de farmacia -es decir los que se fabrican mediante procesos químicos- es que apenas tienen efectos secundarios. De hecho si pegas un vistazo en tu farmacia, verás que cada vez más ofrecen productos naturales para dolencia comunes, tales como el estreñimiento, el insomnio o el dolor.

El motivo de que los medicamentos naturales presenten menos efectos secundarios es que las concentraciones que se utilizan son mucho menores, y que cada planta contiene unos principios activos que actúan de forma conjunta para obtener mejores resultados que si sólo contuvieran un principio activo. Esta característica también es una desventaja, ya que al contener menos concentración de principios activos en su composición, se necesita un periodo más largo para su curación. Es decir, hay que medicarse durante más tiempo para notar sus efectos.

Esto sumado a la falta de regulación de muchos países con la fitoterapia, hace que personas sin los conocimientos apropiados se “vendan” como experto de esta ciencia, cuando no tienen conocimientos completos de ella.

Para aprovechar todos los beneficios que nos ofrecen las plantas medicinales, pueden tomarse de muchas formas. Por ejemplo, hay algunas plantas que pueden ingerirse directamente, como es el caso de ciertos alimentos a los que se les otorgan propiedades curativas, como puede ser el tomate, las zanahorias, las coles, los higos secos… Lo mismo ocurre con ciertas plantas, que pueden mezclarse con la comida, como el romero, la menta, el tomillo, etc. Hay otras plantas que no se pueden comer directamente, bien sea por su mal sabor o por que han de pasar por un proceso para obtener sus principios activos, como puede ser el caso de las infusiones o los aceites esenciales.

A la hora de consumir raíces y plantas, sea de la forma que sea, hay que tener en cuenta los efectos secundarios que pueden tener estas en caso de sobrepasar las dosis recomendadas.

Media:
(7/10) 1 voto
Tu nota:
Medicina tradicional chinaTerapia Craneosacral
Sin comentarios
Desconectado
Desconectado