La dieta de tu bebé según su edad

Según la edad que tenga, el bebé deberá tomar determinados alimentos. Te ofrecemos algunas pautas que deberás tener en cuenta a la hora de alimentarlo

La dieta de tu bebé según su edad

De 0 a 5 meses

Durante este periodo, el alimento básico es la leche, ya sea materna o artificial.

La lactancia materna es la demanda, es decir, cuándo tu bebé la pida. No hay un horario establecido, cada bebé tiene su ritmo, y esto ayuda a que se establezca la lactancia (tu cuerpo produce la leche que tu bebé necesita).

Durante las primeras 2 o 3 semanas, deberás despertar durante la noche si no lo hace por sí mismo. Después puedes hacer una pausa nocturna, que son 6 horas seguidas. A partir de su primer mes déjalo dormir. Él/ella se despertará cuando tenga hambre.

Debes darle de un pecho cada vez, hasta que lo vacíe, y si luego quiere más puedes ofrecerle el otro. Esto ha de ser así porque al comenzar a mamar la leche contiene más agua y fibra, y después contiene más cantidad de alimento y grasa.

En cuanto a la lactancia artificial, durante los primeros días es más o menos igual que con la materna, depende del hambre del bebé. No les obligues a terminarse el biberón si no lo quieren. Uno de los principales problemas de la lactancia artificial es que al no tener que hacer esfuerzo para conseguir el alimento, los bebés comen más de la cuenta.

Con el paso de los días, las tomas se harán más regulares, y pueden tomar 90 ml cada 3 horas o 120 ml cada cuatro. Cuando veas que tu bebé se acaba los biberones y se queda inquieto hasta la siguiente toma, es porque necesita que aumentes la cantidad en cada toma. Consulta con tu pediatra, te marcará las pautas.

Lo normal es que a partir del segundo mes, duerman toda la noche.

A partir de los 5 meses

Es el momento de introducir nuevos alimentos.

Entre las 12 y las 13 horas, será la hora del puchero. Este será un puré hecho con pollo, patata, zanahoria y judías verdes, sin sal. (La cantidad de carne será de la mitad de medio muslo de pollo sin piel en cada comida, más aparte las verduras).

Posteriormente puedes añadirle (de una en una) calabacín, tomate, cebolla…

Añade al puré una cucharada de aceite de oliva virgen.

A la hora de la merienda, entre las 16 y las 17 horas, puedes hacerle un puré de frutas. Empieza con una pera, medio plátano, un cuarto de manzana y el zumo de media naranja.

Puedes añadirle cereales sin gluten y leche (materna o artificial).

Posteriormente puedes ir añadiendo cualquier fruta de temporada, en pequeñas porciones y de una en una. A las dos semanas de haber empezado con los cereales sin gluten, puedes empezar a introducir los con gluten. Pon una cucharada de cada en la fruta durante un mes aproximadamente.

Si sales de casa y no puedes prepararle la fruta, prueba a ofrecerle algún potito de la farmacia o un yogurt de los de leche de continuación.

Si la lactancia es materna, el resto del día sigue ofreciéndole el pecho cuando la pida, y si es artificial, le añadirás dos cucharaditas de cereales en los biberones.

A partir del 7º mes

Introduciremos nuevos alimentos, como la carne de caballo, la ternera o el cordero. También puedes ir añadiendo más verduras, como la calabaza, los guisantes y cualquier otra que se te ocurra, a excepción de espinacas, nabo, col o remolacha, que no los introduciremos hasta el año.

La merienda será igual, variando las frutas como quieras.

A partir del 8º mes

Hay que introducir el huevo. Comenzaremos con el huevo cocido y sólo la yema. Se la añadiremos al puchero 2 o 3 veces por semana. Es preferible empezar por un cuarto de yema y posteriormente ir añadiendo más hasta añadir la yema entera.

A los 15 días ya puedes poner el huevo entero (30-40gr/ración), 2 o 3 veces por semana.

También puedes empezar con el pescado blanco (merluza, lubina, rape, etc.). Prepáralo del mismo modo que el puchero de carne. No olvides el aceite de oliva.

Después de comer puedes empezar a ofrecerle un yogurt blanco.

La leche sigue siendo indispensable. Deben tomar al menos medio litro al día.

A partir del 9º mes y hasta el año

Hay que empezar a introducir pequeños pedacitos en la comida, para que el niño conozca nuevas texturas y aprenda a masticar. Puedes triturar el pescado con el tenedor y añadirlo luego a un puré de verduras. También puedes ofrecerle pequeños pedacitos de patata muy blanda, pasta pequeña, arroz o sémola. Un poco más adelante, podrás prepararle tortilla a la francesa y ofrecérsela en pedacitos muy pequeños. También puedes darle queso blanco o Jamón cocido.

Por la noche puedes cambiar la papilla de cereales por un puré de calabacín (con patata y cebolla, por ejemplo), y añadirle un quesito tipo El Caserío, o prepárale unos fideos finos con caldo de su puchero, o del tuyo, si no le pones mucha sal. Después ofrécele un biberón, o el pecho si lo sigue tomando, para que no pierda la cantidad de leche que tomaba con la papilla.

Siempre es mejor que prepares la comida de tu hijo tú misma, en lugar de la comida ya preparada. Aunque si sales, puedes optar por ella por comodidad.

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