Perfumes

El origen de los perfumes data de los egipcios, como los primeros que comenzaron a usarlo para uso personal. ¿Sabes como actúa tu fragancia favorita?

Perfumes

Seguro que a más de una le viene a la cabeza la historia de Jean-Baptiste Grenouille, protagonista de El perfume, que buscaba la esencia, la mejor de todas, la que será la más famosa.

Los orígenes del perfume, como muchas cosas, van unidos a ritos religiosos. En la Edad de Piedra se quemaban maderas aromáticas para complacer a las divinidades. No se emplearían para uso personal hasta la época de los egipcios. Estos fueron los primeros perfumistas de la historia. De hecho en la tumba de Tutankamón se encontraron botes con más de 3.000 fragancias diferentes que conservaron su olor a través de los siglos. Con estas fragancias pensaban que podían ahuyentar enfermedades.

Los griegos, usaban un aroma diferente para cada parte del cuerpo; mejorana para el cabello, aceite de palma para el pecho, menta para los brazos, tomillo para las rodillas y aceite de orégano para los pies y las piernas.

Primeros avances en la perfumería

Perfumes - imagen 4 No sería hasta principios del s.VIII, con el descubrimiento del alcohol hecho por los árabes, que la perfumería alcanzaría su plenitud. Al diluir las resinas y los aceites esenciales en alcohol se revelaban nuevas cualidades aromáticas, dando paso a lo que serían los perfumes más selectos.

Hasta el Siglo XIV no se comercializó el primer perfume, de la mano de un químico y comerciante italiano llamado Juan María Farina. El perfume sería Agua de reina o Agua Admirable y la fórmula provenía de un monje que había vivido en Oriente

Cómo actúan los perfumes

Los aceites esenciales presentes en los perfumes, son absorbidos por la piel y el organismo. Estos, a través del olfato pueden estimular nuestro cerebro, produciendo cambios de humor, de ánimo y en raras ocasiones de conducta.

Estas moléculas del perfume llegan al sistema nervioso olfativo, activando el sistema límbico (lugar dónde se almacenan la memoria y las emociones) el hipotálamo (dónde residen los impulsos sexuales) y a la corteza cerebral (hace consciente la percepción del perfume). Todas estas respuestas son involuntarias.

Los perfumes, un afrodisíaco

Perfumes - imagen 2 Algunos aromas, influyen directamente en nuestro líbido. Entre ellos se dice que el jazmín es el más potente de todos. Su aroma persistente actúa a nivel emocional, mental y físico. Es un potente relajante y antidepresivo. Se dice de su aceite esencial que, con sólo olerlo, otorga confianza y serenidad. Y como la mayoría de los problemas sexuales están relacionados con el estrés, la ansiedad o los temores, es un afrodisíaco excelente aplicado como perfume o a modo de masaje.

También se puede quemar el aceite esencial en un hornillo, o se pueden echar unas gotas en el agua de la bañera.

Cómo sacar partido al perfume

Para que el perfume y todos sus ingredientes adquieran todo su potencial es necesario el calor corporal, por ello es necesario probarse el perfume antes de comprarlo en los llamados puntos calientes, es decir, dónde palpita el pulso. Esto puntos son las muñecas, detrás de las orejas, la curvatura del codo, detrás del cuello, la curvatura de las rodillas, las sienes, la nuca, el cuello, entre los pechos, o en el centro del pecho en el caso de los hombres, en los tobillos, las ingles o el ombligo.

Diferencias entre perfumes

Perfumes - imagen 3 Las principales diferencias de los perfumes se basan en la concentración de ingredientes, de lo que depende su intensidad aromática:

  • Perfume: es el más concentrado. Entre el 15 y 40 por ciento de su composición son esencias.
  • Eau de perfume: la concentración es menor del 15 por ciento.
  • Eau de toilette: su concentración es de entre el 7 y el 10 por ciento. Es la más usada por todo el mundo.
  • Eau de colonia: predominan los aromas cítricos y su concentración es menor del cinco por ciento.
  • Splash: la concentración es menor al uno por ciento.

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