El origen de nuestras costumbres navideñas (Primera parte)

¿Sabes el origen de nuestras costumbres navideñas? Conoce el motivo de por qué ponemos el árbol o el Belén, o por qué se comen 12 uvas en Nochevieja

El origen de nuestras costumbres navideñas (Primera parte)

Cada Navidad, el mismo ritual: poner el árbol, ir a Misa del Gallo, dar regalos en Navidad o en Reyes y comer uvas en Nochevieja. Aunque la mayoría de nosotros no sabemos de dónde vienen estas costumbres navideñas, en este artículo conocerás el origen de estas tradiciones.

El árbol de Navidad y sus adornos

Poner el árbol de Navidad tiene su origen en 1605, en Alemania. Allí se utilizaba para dar ambiente cálido al frío diciembre. Posteriormente de difundió a los países nórdicos y a Inglaterra hacia el año 1829. A España no llegaría hasta 1870, y el primero se colocó en el ya desaparecido Palacio de Alcañices, ubicado en el Paseo del Prado de Madrid.

Los adornos que cuelgan del pino o el abeto de Navidad son el resultado de las costumbres más antiguas, cuando se colgaban piedras bonitas, manzanas, herraduras o piñas. Las herraduras simbolizaban la buena suerte y las piñas, la inmortalidad; las campanas, la alegría… y así un sinfín de significados, aunque hoy, los adornos, tiene un mero carácter decorativo.

En contra del carácter simbólico de estas fiestas, la colocación del árbol es una herencia de costumbres paganas.

El belén

Esta tradición se remonta al año 1223, en Italia, y más concretamente en Greccio. Allí se dice que San Francisco de Asís reunió a los habitantes del pueblo para celebrar la misa de Nochebuena alrededor de un pesebre con la figura del Niño Jesús dentro (figura que él mismo había moldeado). Allí se cantaron alabanzas al nacimiento del hijo de Dios y se celebró una misa en su honor. Entonces, milagrosamente, la figura cobró vida y sonrió al Santo. Así pues se convirtió en tradición poner una figura del Niño Jesús cada año, para conmemorar aquel milagro.

Cantar villancicos

Se comenzaron cantando para celebrar el nacimiento del Niño Jesús y tienen su origen en la Edad Media, tiempo en que los profetas anunciaban el nacimiento del Salvador de los hombres. Estos cánticos cambiaron del latín a la lengua de las villas, para que todos pudieran participar de ellos en las fiestas. De ahí proviene su nombre, de los Villanos, para distinguirlos de los cantos de los nobles.

En España provienen de una forma de poesía similar al zéjel, en su composición y métrica, y que se cultivaba en la zona de Castilla-la Mancha. Su origen es bastante similar al del resto de Europa, solo que con una composición métrica diferente.

Uvas en nochevieja

No es una tradición religiosa ni pagana. Por el contrario responde a motivos económicos. En el año 1909, hubo un excedente de uvas en la zona de Alicante, y a los viticultores se les ocurrió la idea de comer 12 uvas al sonar las 12 de la noche, para dar salida a la superproducción. Parece que la idea tuvo una buena acogida.

25 de diciembre, día festivo

Las primeras Navidades reconocidas, datan del año 345, año en que se proclamó este día como el día de la Natividad. Pero las costumbres arraigadas a este día comenzarían ya en la Edad Media.

El turrón

Aunque los italianos han defendido durante mucho tiempo la autoría de este postre tan típico, existen estudios que aseguran que en la España árabe, por el año 1603, ya se producía turrón en Jijona, Alicante.

Etiquetas: Navidad
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