Autismo

2 de abril se celebra el día mundial de autismo, un trastorno que afecta a 4 de cada 10.000 personas. Conoce un poco más sobre esta enfermedad

Autismo

El 2 de abril se celebra el día mundial del autismo.

Poco se conoce de las causas de esta enfermedad. Se caracteriza por un grave déficit del desarrollo, que afecta a la socialización, al lenguaje, la imaginación, la planificación, la reciprocidad emocional y la repetición de conductas. Las habilidades del enfermo dependen del nivel de coeficiente intelectual como de su habilidad verbal.

El autismo afecta a 4 de cada 10.000 personas, y afecta más a niños que a niñas. Sus síntomas pueden pasar desapercibidos hasta los cuatro meses de edad, y en ocasiones dependiendo del grado, incluso de adultos, confundiendo sus síntomas con timidez o excentricidad.

Es a partir de los cuatro meses de vida, cuando los bebés empiezan a interactuar con sus padres y su entorno. El bebé tiene una respuesta tardía a los estímulos o ninguna. El bebé no sigue con la mirada a su madre.

Entre el año y los 3 años, al niño le cuesta hablar y relacionarse con los demás. Les cuesta identificar su yo y a los demás. En ocasiones suelen presentar conductas agresivas, incluso con ellos mismos. Otras veces pueden llevar a cabo actividades repetitivas (como mover los brazos o movimientos rítmicos con su cuerpo) repetir los anuncios de la tele o repetir lo mismo cada noche antes de irse a dormir, como una especie de ritual.

Algunos niños, en la adolescencia, suelen padecer ataques epilépticos de origen nervioso.

Resumiendo, los principales síntomas del autismo son:

  • Incapacidad para imitar conductas
  • Incapacidad para reconocer los sentimientos de los demás o de reconocer su existencia
  • No buscar consuelos de sus padres en momentos de tristeza o dolor
  • Falta de interacción social
  • Falta de comunicación o escasa
  • No tener imaginación a la hora de jugar
  • Anormalidad en la comunicación no verbal, o en la emisión del leguaje con afectación
  • Movimientos corporales repetitivos
  • Estar más pendiente por parte de un objeto que por el objeto en sí
  • Malestar por los cambios en su entrono, aunque sean muy pequeños
  • Seguir rutinas de forma sistemática
  • Falta de interés o de concentración (o excesivo interés por algo concreto)

El autismo no tiene cura, pero hay determinados tratamientos que pueden ayudar a que el niño mejore, como ayuda individual o personalizada (bien en el colegio o en algún centro especializado). El apoyo familiar es muy importante, y todos han de tener en cuenta que el trastorno del autismo no tiene nada que ver con carencias afectivas en la crianza.

Es recomendable contar con un apoyo farmacológico si el especialista lo considera y buscar ayuda en asociaciones para padres de niños autistas.

Mi hijo es autista, ¿Qué hago?

Primero comentarlo con el pediatra, para que os derive a un psiquiatra infantil.
Si se confirma el trastorno, los padres han de ayudar a sus hijos a potenciar sus puntos fuertes, para que se sientan bien consigo mismos.

Media:
0/10 Sin votos
Tu nota:
Decálogo para la felicidad
Sin comentarios
Desconectado
Desconectado