6 técnicas para alargar el orgasmo masculino

Vivir las relaciones sexuales con intensidad tiene su técnica y no todos los hombres consiguen prolongar y retrasar su orgasmo para ir igual que su pareja

6 técnicas para alargar el orgasmo masculino

Lo primero que debes saber y que quizá no hayas oído antes, es que el hombre puede experimentar dos tipos de orgasmo, el típico, que es el que se presenta de golpe, luego de algunos momentos de estimulación, y aquel que es conocido como orgasmo total una sensación que se expande por todo el cuerpo y que surge poco a poco, no de golpe, otorgándole a tu chico un placer que lo estremece de pies a cabeza.

La técnica para potenciar el orgasmo masculino es clara, aumentar la excitación, y algunas simples claves y maniobras son un éxito seguro , potenciando el estímulo en todos los sentidos y haciendo que tu chico experimente un orgasmo poderoso y placentero a más no poder.

El problema viene a veces cuando el hombre no consigue prolongar su orgasmo ni retrasarlo para ir al mismo ritmo que la chica, ¿cómo se puede prolongar el orgasmo masculino? Aquí unas técnicas muy útiles:

1. Practica el "puedes mirar, pero no tocar". Ellos se excitan mucho por la vista, por lo que es aconsejable despertar su erotismo con algún gesto o pose sugerente que no sea demasiado directa ni evidente. Tu primer movimiento le irá excitando y creando una expectativa sobre lo que puede venir a continuación. Para ello, te resultará útil usar el lenguaje corporal. Un striptease será la chispa que puede encender el canal sexual en su cerebro. Hay que empezar lentamente e ir aumentando.

La estimulación visual es muy poderosa, un simple gesto podría dar paso a un encuentro sexual delicioso, un movimiento de piernas, un escote, una sonrisa, un acto, etc. Una gran estrategia es tomarlo por sorpresa mientras estén haciendo una actividad cotidiana, acércate y bésalo, juega con tu lengua en su boca, muerde su labio y lleva tu mano al bolsillo de su pantalón. En su cerebro, el sexo ya habrá comenzado.

2. Toca dos zonas erógenas al mismo tiempo. Mientras le estimulas manualmente el pene, por ejemplo, puedes besarle los labios, las orejas, los pezones. Una vez allí toma las riendas del asunto, con un movimiento insinuante abre sus pantalones, baja su ropa interior y prepárate a jugar con su pene, el estímulo manual es algo que los chicos valoran mucho, al igual que el sexo oral, si alternas ambos conseguirás llevarlo al punto máximo de la excitación, él te pedirá a gritos penetrarte, pero tu aún continuarás jugando un poco más. Toma su pene como si fuera un joystick y presiona un poco la punta con tu dedo de forma delicada esto hará que se retenga por un momento el flujo sanguíneo y lo hará disfrutar más.

3. No dejes que busque el orgasmo inmediato. Cuando sientas que su respiración y su ritmo cardíaco se aceleran y los músculos de la zona pélvica se contraen, coloca el pulgar en el glande y el resto de la mano en la base del pene. Aprieta delicadamente durante un par de segundos, suelta y, diez segundos más tarde, vuelve a repetir la acción. ¿Por qué le resulta tan excitante? Cuando un hombre está a punto de llegar al clímax, la sangre se acumula en la zona pélvica, sobre todo en el pene, y la tensión sexual de su cuerpo está en el punto álgido. Así, un pequeño estímulo como éste consigue retener el flujo sanguíneo durante un instante, de modo que se logra frenar el orgasmo y la tensión en la zona sigue aumentando.

4. Descubre el Punto P (o punto G) masculino. La idea es acariciar otras zonas del cuerpo del hombre distintas al pene que también son erógenas. El punto G de los hombres se encuentra en el interior del recto, a unos cinco centímetros del ano y en la pared que da hacia el frente, hacia la vejiga. Puede accederse a la próstata a través del ano, introduciendo un dedo. Traspasado el esfínter anal, se llega al recto. A unos cuatro o cinco centímetros de profundidad, en su pared anterior se encuentra un abultamiento como de un centímetro de espesor: es la próstata, su Punto G. Es posible también estimular el punto G masculino externamente presionando o masajeando la zona que va desde el ano hasta los testículos.

5. Cambia de postura o de maniobra erótica. Según indican algunos estudios científicos, la variedad en los movimientos y las caricias aumentan la actividad en las zonas del cerebro relacionadas con la excitación sexual. Por eso la experta asegura que estimular a la pareja y hacerle algo diferente cuando esté a punto de estallar de placer provocará que cada vez esté más excitado, física y mentalmente. Podrás ralentizar la penetración y contribuir a que él tarde un poco más en llegar al orgasmo.

Te resultará útil jugar con los tiempos y los ritmos. Si contraes los músculos vaginales y presionas con ellos la punta de su miembro, él sentirá una especie de suave masaje en la zona que le excitará aún más. Para lograr el máximo placer, debes variar durante el acto, si las mezclas con las que más te gustan a ti conseguirás excitar a tu chico de formas que ni te imaginas, recuerda que en la variedad está el gusto.

6. Un extra para potenciar los efectos. Dale un suave y pausado masaje hasta que lo hagas llegar al orgasmo, que será mucho más intenso que uno normal. También puedes probar sexo oral, mientras le acaricias su punto P, externa o internamente. Tócale los testículos, acaríciale los testículos y, con mucha delicadeza, cógelos y da un pequeño tirón hacia abajo. Otra opción es usar juguetes eróticos, como los anillos que se colocan en la base del pene en erección y ayudan a mantenerla durante más tiempo.

Con un lubricante puedes potenciar también las sensaciones. Algunos ofrecen un efecto calor o efecto frío con el que puedes jugar si quieres retrasar o acelerar el placer. También puedes utilizar aceites con distintos olores, sabores, temperaturas y texturas.

Etiquetas: Sexo
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